Casa Rural Codo es un proyecto familiar nacido en el propio pueblo de Codo, en el Campo de Belchite. Nuestro objetivo siempre ha sido sencillo: ofrecer un lugar donde quienes nos visitan puedan sentirse como en casa mientras descubren la tranquilidad, la naturaleza y la historia de esta comarca de Aragón.

Detrás de Casa Tere y Casa El Altero estamos Eva, Marta y Alfonso, una familia que ha crecido entre olivares, campos de secano y vida de pueblo.

 

El origen de Casa Tere

Todo comenzó cuando nuestros padres decidieron rehabilitar una antigua casa de adobes del pueblo para convertirla en alojamiento rural, en una época en la que casi nadie hablaba todavía de turismo en la provincia

Fue una apuesta valiente, nacida del cariño por nuestra tierra y de la ilusión por compartirla con otras personas.

Nuestra madre, Mª Teresa, fue el alma del proyecto. Participó en cada detalle: restauró muebles, pintó paredes, cosió cortinas y soñó cada rincón de la casa.

Poco antes de verla terminada enfermó gravemente y nos dejó. Por eso decidimos que aquella casa llevara su nombre.

Casa Tere es, ante todo, un homenaje.

 

Un proyecto que ha ido creciendo

Cuando abrimos las puertas llegaron los primeros huéspedes. Después otros, y con el tiempo muchas más personas que han convertido nuestras casas en un lugar de encuentro.

Por aquí han pasado familias que se reúnen cada año, grupos de amigos que celebran cumpleaños importantes, viajeros que visitan Belchite o el Planerón, ornitólogos, arqueólogos o personas que simplemente buscan tranquilidad.

Cada estancia ha ido construyendo lo que hoy son nuestras casas rurales.

 

Seguimos aquí, en el pueblo

Hoy seguimos gestionando las casas de forma directa y personal. No somos una empresa anónima ni una cadena turística.

Somos de aquí, conocemos el entorno y cuidamos cada detalle porque sabemos lo importante que es organizar una reunión familiar o una escapada con amigos.

Desde el principio también hemos apostado por un modelo de turismo rural sostenible, con medidas como:

  • uso de energía solar
  • calefacción y agua caliente mediante biomasa
  • respeto por el entorno natural
  • apoyo al producto local

 

Más que alojar, recibir

Lo que más nos gusta es que quienes vienen se sientan cómodos, disfruten del lugar y quieran volver.

Nos hace ilusión que muchos huéspedes repitan o recomienden nuestras casas, porque significa que hemos conseguido lo que buscábamos desde el principio: que Casa Rural Tere y Casa el Altero sea un lugar donde sentirse bien y compartir momentos especiales.

Y esa es, al final, la esencia de este proyecto familiar.

 

¡¡¡Os esperamos!!!